¿Adicto a la Zona de Confort?



Dicen que la vida comienza después de la zona de confort, porque naturalmente todos los seres humanos buscamos estar en comodidad con lugares, personas, cosas y experiencias que vivimos a diario.

Cuando se habla de zona de confort o comodidad, no quiere decir que seas flojo, que no te esfuerces o que no trabajes por ti mismo, lo que quiere decir este término es que te habituaste a lo que crees seguro para ti.

Sin embargo, cuando se trata de lograr mejores resultados, usualmente estar en la zona de confort es negativo.

Prácticamente todas las personas exitosas han tenido que hacer algo que los ponga un poco incómodos, para poder lograr los resultados que se han propuesto. Adquirir nuevas habilidades, aprender nuevas estrategias y conocer diferentes maneras de hacer las cosas… Son sólo algunas pocas cosas que hay fuera de nuestra zona de confort.

Nuestra naturaleza humana, nos acondiciona para intentar en todo momento, evitar las amenazas que puedan atentar contra nuestra existencia. Y por esta razón, buscamos siempre acercarnos al placer, y alejarnos de todo lo que desconocemos.

El miedo es el principal factor que nos afecta a la hora de querer expandir, o salir de nuestra zona de confort, por genética, le tenemos miedo a lo desconocido.

Esto no significa que permanecer dentro de nuestra zona de confort esté mal. Sin embargo, si alguna vez quieres superar tus expectativas y llegar a mejorar de manera asombrosa, sin duda, tendrás que expandir tu zona de confort, para lo que tendrás que salir de ella y adaptarte a nuevas vivencias.

La zona de confort, es el conjunto de límites que nos impiden avanzar. Cuando superamos estos límites, ampliamos nuestra perspectiva, y logramos alcanzar nuevos horizontes.

Esto aplica diferente para cada persona en específico, pero a continuación encontrarás algunos consejos generales, que te permitirán salir de tu zona de confort exitosamente y con ello, superar tus propias expectativas.

1. Desafíate y rinde al máximo

Salir de la zona de confort es un aspecto importante en el crecimiento personal, pues no es posible pensar que llegaremos al lugar que queremos llegar haciendo lo justo y necesario y estando inmersos en la misma rutina de siempre.

Alcanzar nuevas cimas supone el riesgo de hacer cosas que no se nos dan tan bien o que nos provocan cierto miedo o inseguridad (al menos al principio). Un poco de ansiedad puede ser positivo para mejorar nuestro rendimiento y nos permite seguir creciendo profesionalmente. Por tanto, convierte esas situaciones que te provocan ansiedad en situaciones estimulantes y que nadie te pare. No le llames nervios o inseguridad, llámale "emoción".

2. Piensa en tu estilo de hacer las cosas... y actúa en el sentido opuesto

Busca las situaciones que puedan obligarte a salir de tu zona. Experimenta con estilos de baile que nunca asociarías con tu manera de ser, involúcrate en proyectos creativos que te fuercen a pensar de manera diferente, para experimentar contextos desafiantes a los que adaptarte. Si te propones gestionar estos cambios, y estos no son excesivamente extremos, esto hará que te vuelvas más flexible y asumas mejor la variabilidad y los cambios.

3. Busca cambios materiales en las cosas que te rodean

Para hacer cosas nuevas a las que no se está acostumbrado, nada como exponerse a ambientes nuevos. Físicamente novedosos, literalmente. La clave está en proponerte el objetivo de exponerte a situaciones novedosas haciendo que los espacios en los que te encuentras sean otros. Anímate a cambiar tu manera de vestir o la decoración de tu casa, muévete por entornos distintos y, por supuesto, viaja todo lo que puedas o incluso vete a vivir a otro lugar, aunque sea durante un tiempo. Esto conseguirá en ti un efecto similar al del consejo anterior, sólo que en este caso, en vez de variar las situaciones cuyo significado no asociarías con tu persona, harás lo mismo con espacios físicos.

4. Anticipa todas las excusas que te vas a poner

Sé consciente de que, cuando te fijes metas que te resulten incómodas dentro de tu zona de confort, inconscientemente vas a estar buscando un montón de excusas para no hacerlo. Juzga estas excusas como lo que son: invenciones cuyo único objetivo es racionalizar la aceptación de la comodidad.

5. Exponte más a conocer gente nueva

¿No te gusta hablar con la gente? Oblígate a hacerlo, aunque el cuerpo no te lo pida. No hace falta que el diálogo sea perfecto, ni que las personas se lleven la mejor imagen de ti. Actuando con naturalidad todo fluirá como debe, y será divertido comprobar con qué facilidad pueden funcionar las interacciones con los demás si no se piensa muy bien lo que se está diciendo.

6. Haz que tus amigos y familia cooperen

Si las personas de tu entorno cercano saben que quieres salir de tu zona de confort, te ayudarán a lograrlo y quizás te preparan alguna "sorpresa". Del mismo modo, cuando tomes la iniciativa y emprendas proyectos nuevos y excitantes, te apoyarán y, probablemente, te mostrarán signos de apoyo o admiración, lo cual te servirá como refuerzo.

7. Dale una oportunidad a tu faceta espiritual

¿Conoces los beneficios de la meditación o de la filosofía espiritual? Hay hábitos que consiguen mejorar nuestro estado de ánimo y nos liberan de muchas creencias que nos anclan en nuestra zona de confort. Desarrollar un yo espiritual es una de las maneras más prácticas de conseguir un bienestar emocional capaz de acabar con la vida rutinaria.

“La locura, es hacer siempre lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”- Einstein.

De seguro sólo necesitas empezar a hacer las cosas de una forma diferente y así encontrarás mejores resultados, es como una ley de vida, por eso cierro con esta frase que en lo personal me ha ayudado en mis momentos de estancamientos.

An Medina

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