Descubre QuiƩn Eres
- An Medina
- 2 oct 2015
- 5 Min. de lectura

āUna mujer estaba agonizando. De pronto tuvo la sensación que era llevada al cielo y presentada ante el Tribunal. -ĀæQuiĆ©n eres? -dijo una Voz. -Soy la mujer del alcalde -respondió ella.
-Te he preguntado quiƩn eres, no con quiƩn estƔs casada. -Soy la madre de cuatro hijos.
-Te he preguntado quiƩn eres, no cuƔntos hijos tienes. -Soy una maestra de escuela.
-Te he preguntado quiĆ©n eres, no cuĆ”l es tu profesión. Y asĆ sucesivamente. Respondiera lo que respondiera, no aparecĆa dar una respuesta satisfactoria a la pregunta ĀæquiĆ©n eres?
-Soy una cristiana. -No he preguntado cuÔl es tu religión, sino ¿quién eres?
No consiguió pasar el examen y fue enviada nuevamente a la tierra. Cuando se recuperó de su enfermedad, tomó la determinación de averiguar quiĆ©n era. Y todo fue diferenteā- Anthony de Mello
Preguntarnos ĀæQuiĆ©n soy yo? Es probablemente la pregunta mĆ”s desconcertante, profunda, difĆcil, emocionante e interesante que nos podemos hacer. Es desconcertante porque a lo largo de todas las respuestas y las definiciones que nos damos de nosotros mismos siempre terminamos insatisfechos. Siempre hay algo mĆ”s. DespuĆ©s de cualquier respuesta a que podemos llegar volvemos a un: āpero no es realmente asĆā. āĀæQuiĆ©n soy yo?ā parece una pregunta simple, quizĆ”s la mĆ”s simple, y sin embargo nos deja desconcertados y confundidos. Es profunda porque desde que recibimos el don de la conciencia, del sentido del yo, es del mayor interĆ©s para nosotros.
Desde el origen de pensar en el ser humano nos hemos hecho esta pregunta y ha sido motivo de nuestras reflexiones. ĀæQuĆ© puede ser mĆ”s importante que entender la naturaleza del ser? Nada tiene mayor profundidad que la pregunta de quiĆ©n es este āyo mismoā, la conciencia que habita este cuerpo y que vive en esta hora de la historia. ĀæQuiĆ©n soy yo? es la pregunta mĆ”s difĆcil porque tiene miles de respuestas, y mĆ”s. Sólo hacer la pregunta nos trae inquietud y ansiedad. Sentimos que es una pregunta relevante pero algo en nosotros rechaza pensarla y se quiere distanciar de la respuesta que de todos modos anhelamos. Es algo tan bĆ”sico que incomoda no tener una respuesta preparada y clara. Pero cualquier explicación apresurada nos deja insatisfechos. Muchas personas se asustan con esta pregunta y la dejan a un lado porque āes una preocupación demasiado abstractaā para gastar tiempo en ella. O se puede sostener que es un asunto para filósofos, o que no tiene relevancia en mi vida cotidiana.
Pero, ¿cómo puede no ser relevante, Si es tan bÔsica y esencial?
Empezar a preguntarnos esta simplĆsima cuestión, āĀæQuiĆ©n soy yo?ā trae entusiasmo y emoción porque abre u de posibilidades ante nosotros. Quiere decir que es una puerta hacia nuestra vida interior. Cuando preguntamos seriamente, en la intimidad de nuestro ser, con honestidad total y objetiva, desnudos frente a nosotros mismos, empezamos a descubrir mucho sobre quiĆ©n somos.
¿Con qué nos identificamos? ¿De dónde venimos? ¿Qué limitaciones nos auto-imponemos? ¿CuÔles son nuestros prejuicios? ¿CuÔles son las definiciones que hacemos de nosotros mismos? ¿Cómo nos vemos a nosotros mismos?
Es sorprendente, a veces doloroso, a veces estimulante, llegar a conocernos en profundidad. Pero no es solo entusiasmo lo que encontramos en el camino hacia las respuestas de esta pregunta. Hay también fascinación porque se abre un inmenso campo frente a nuestros ojos: el campo de la conciencia interior.
Tenemos un conocimiento subliminal de este aspecto de nuestra vida interior pero apenas nos relacionamos con Ć©l. Y a medida que uno comprende mĆ”s y mĆ”s aparece con mayor claridad que la respuesta no tiene lĆmites y que descubrimos nuevos horizontes de nuestra realidad. Fascinación y maravilla son las Ćŗnicas palabras que describen este proceso. No hay realmente una respuesta clara o simple a la pregunta. Este asunto de āĀæQuiĆ©n soy yo?ā es mĆ”s bien una herramienta para explorar la propia vida interior, y no una pregunta. Se puede usar como una ventana (o un microscopio) para mirarnos a nosotros mismos y explorar la naturaleza de nuestro ser. Podemos acercarnos a la pregunta de modo sistemĆ”tico: Yo soy un cuerpo. Todos tenemos un cuerpo y este aspecto de nuestro ser es el que mĆ”s obviamente se ve. Nuestro cuerpo tiene un variedad de caracterĆsticas: ciertas fuerzas, ciertas debilidades. Necesitamos darnos cuenta de sus diferentes aspectos y mantenerlo sano. Sin embargo tambiĆ©n es obvio que somos algo mĆ”s que nuestro cuerpo porque si se le remueve una parte (por ejemplo, una extremidad), igual seguimos siendo nosotros mismos; todavĆa queda un āYoā. Yo soy un cuerpo, pero hay algo mĆ”s.... Yo soy una persona que reacciona emocionalmente. Necesitamos conocer nuestras respuestas emocionales, nuestros estados de Ć”nimo, quĆ© es lo que los causa. Necesitamos llegar a ser objetivos con nuestras emociones, observar cómo reaccionamos. Yo soy mis emociones, pero hay algo mĆ”s.... Yo tengo un ser histórico. Vivimos en un tiempo particular de la historia. El mundo era muy diferente antes y va cambiar completamente en el futuro. Vivimos en un momento como parte de un continuum histórico. Estamos muy determinados por esta hora de la historia, pero hay algo mĆ”s.... Yo soy una cultura. Todos estamos sumergidos en una cultura. Pero hay mĆ”s.... Yo soy parte de una nación. La identidad nacional es una identificación muy fuerte. Nos identificamos con la historia, el pueblo, las costumbres. Hay sĆmbolos que nos vinculan a la nación incrementando nuestra conexión emocional: āSoy Americanoā, āColombianoā, āChinoā, āVenezolanoā-identificaciones fuertes. Pero hay algo mĆ”s.... Yo soy parte de una familia. La familia de la que venimos, la familia que soƱamos, la familia que creamos. Recordar que enraizado estĆ” nuestro nombre en nuestra conciencia, y que gran parte de nosotros es. Pero hay algo mĆ”s.... Yo soy el resultado de mi educación. Pero tambiĆ©n.... Yo soy el conjunto de mis pensamientos. Pero tambiĆ©n.... Yo soy el conjunto de mis defectos. Pero ademĆ”s.... Yo soy mis rutinas. Todos tenemos una rutina que se hace parte de nosotros. Nuestra conexión habitual con ella nos hace difĆcil cambiarla. Es parte de nosotros. Pero hay algo mĆ”s.... Yo soy un trabajador. Una persona que hace un trabajo. Esta es una de las identificaciones mĆ”s fuertes que tenemos. FĆ”cilmente igualamos lo que hacemos para ganarnos la vida con lo que somos. Pasamos tanto tiempo en nuestros trabajos que nos convertimos en ellos. Yo soy un maestro, un estudiante, un ingeniero, un mecĆ”nico cuando en realidad yo soy una persona que enseƱa, que estudia, que practica ingenierĆa, que arregla automóviles. AsĆ es que hay en mĆ algo mĆ”s que mi trabajo.... Yo soy alguien que aspira a una vida mejor. Todos los humanos aspiramos a la felicidad y a hacer un mundo mejor.. Yo soy un conjunto de valores.⦠Yo soy amor.. Yo soy espĆritu..... Yo soy misterio.. Lo desconocido.
Te dejo un ejercico que te ayudarĆ” a recnocer el ser que eres.
SiĆ©ntate en calma quince minutes cada maƱana en un lugar tranquilo, confortable, con la espalda erguida y las manos cruzadas. Si es posible mantĆ©n los ojos cerrados. Respira hondo de tres a cinco veces para serenarte. Repite serenamente en voz alta: āYo no soy .ā nombrando cada posible identificación que podamos pensar, por ejemplo āmi cuerpo, mi trabajo, mi familia ....ā hasta alcanzar todas las definiciones. Entonces permanece en silencio, con la idea de que eres un misterio, algo desconocido y empezarĆ”s a notar cada dĆa que simplemente eres un SER.

