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Desaparecer NO es una opción



"No te escondas más. Empieza a mostrar lo que tienes y empezarás a brillar"- Joe Fadrigalan

A veces, sólo a veces nos pasa que las situaciones por las que pasamos nos hacen querer desaparecer de la vida.

Ya no nos hacemos partícipes de las cosas que el mundo tiene para nosotros, dejamos de confiar en las personas y nos sumergimos dentro de nosotros mismos.

Es como si eligiéramos conscientemente convertirnos en seres fantasmales que andan de paso por este pequeño mundo.

Es una elección que tomamos, un mecanismo de defensa para que otras personas no nos lastimen, y lo que no entendemos es que terminamos lastimándonos nosotros mismos.

Decidimos hacernos invisibles ante los demás. Decidimos callar nuestra voz cuando nos solicitan una opinión. Decidimos evitar contacto visual. Decidimos omitir partes y ponemos todo nuestro esfuerzo en dejar de participar y que no nos tomen en cuenta.

Tal vez te parezca posible, o tal vez no, esto sucede de manera muy inconsciente, uno no se da cuenta, hasta que se encuentra sólo y mira como ha pasado el tiempo sin haber sido parte de él.

Todos estamos expuestos a reaccionar de esta manera ante ciertas situaciones, ya que ésto es un mecanismo de defensa que hemos adquirido para "enfrentar" ciertos momentos de nuestra vida.

Pero, lo que siempre debes tener en cuenta es que tu solito fuiste quien se metió en ese agujero, tu solito te sumergiste en la soledad, la amargura o el dolor, nadie va a venir a rescatarte. Así que, deja de ponerle el peso a alguien más y asume toda tu responsabilidad.

Si quieres desaparecer, lo harás. Las personas que te conocen ni se darán cuenta, conocerás nuevas personas y estas nunca podrán recordarte, y es simplemente porque el mundo no tiene espacio para los que deciden callar su voz.

Y es tan simple como que el Universo te da lo que pides. Si quieres desaparecer entonces eso harás. Pero, en cambio si quieres ser visto y oído, también sucederá.

Es evidente que desaparecer es mucho más fácil, es más simple. No se necesita mucha energía para callar y desaparecer. Lo que es mucho más difícil es reconocerte a ti mismo, digno de estar aquí y enfrentar el sufrimiento que en ese momento representa para ti ser visto.

Cuando pensé escribir acerca de este tema, enumeré 10 formas en que solemos escondernos y no nos damos cuenta.

1. No damos nuestra opinión porque es diferente de lo que otras personas están diciendo.

2. Evitamos el contacto visual con las otras personas.

3. Hablamos en voz muy baja y con timidez.

4. Preferimos caminar solos, de estar acompañados nos quedamos atrás y nos encorvarmos, en un esfuerzo para disminuirnos ante los otros.

5. Esperamos a otras personas para iniciar cualquier actividad.

6. Evitamos conversaciones acerca de nuestras vidas, nuestros sentimientos, nuestros intereses, nuestros pensamientos.

7. rechazamos invitaciones a fiestas, a cenas, al café, a cualquier cosa nueva.

8. Nos contamos historias acerca de las personas que están entrando a nuestra vida, para evitar que permanezcan.

9. No hablamos acerca de nuestra verdad a otros.

10. No hablamos acerca de nuestra verdad con nosotros mismos.

Desaparecer es la elección más peligrosa que podemos tomar en nuestra vida, porque solamente enseña a que está bien ocultar tus opiniones, sentimientos, incluso a TI MISMO.

Por eso debemos reconocer nuestra propia realidad y desactivar este mecanismo de defensa, y empezar a curarnos nosotros mismos.

No es tan difícil como quizás pienses que es, porque sólo debemos reconocer lo que nos están haciendo nuestros pensamientos, porque al estar ocultos, haces “vida” solamente con un sinfín de pensamientos que sólo te mantienen aislado, porque en algún momento las cosas no salieron como lo esperabas.

Estoy segura que una vez que tú mismo decidas salir de tu escondite, de tu “zona cómoda” descubrirás que las personas empezarán a mirarte y a tomar en cuenta tus pensamientos y opiniones.

Aprenderás a valorarte, reconocerte, encontrarás apertura y equilibrio: Empezarás a tomar riesgos y podrás hacer de tu vida un tanto más interesante.

Todos tenemos que ser vistos. Es parte de lo que nos hace humanos. Cuando no nos permitimos a nosotros mismos ser vistos, disminuimos nuestra importancia en este mundo. Nos subestimamos a nosotros mismos. Nos ahogamos en nuestra mente entre la culpa y el dolor. Y simplemente no se siente bien.

Cuando nos disminuimos a nosotros mismos, disminuimos nuestra luz. Literalmente, nos volvemos invisibles. La gente mira a través de nosotros, caminará alrededor de nosotros, y se olvidan de nuestra existencia porque nos hemos permitido desaparecer.

Hay una luz que vibra a través de cada uno de nosotros. Cuando nos aceptamos, sanamos y nos amamos a nosotros mismos nos iluminamos, y no podemos dejar de ser vistos. Simplemente porque las personas acuden a la luz.

"TÚ tienes que ser una luz para ti mismo, sólo así podrás iluminar"- Osho.

#mente

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