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iluminación de un gigante



El elefante: uno de los animales más hermosos, espirituales, inteligentes y simbólicos de la naturaleza.

Se dice que en una antigua aldea en las planicies de África, una sabia anciana contaba que de niña hablaba con los elefantes y en un bello poema, recitaba los Cinco Pasos Mágicos hacia la Iluminación que aprendió con ellos.

Primer Paso Mágico: La Sensibilidad

“Gigante del Amor, ama a lo grande, ama sin freno, brama desde el corazón”

Los elefantes viven en grandes manadas o familias y son inmensamente cariñosos. Enredan sus trompas en gesto de afecto y frotan sus cuerpos en entre sí. Tienen diversas formas de comunicación (como bramidos, chillidos o infrasonidos solo perceptibles para ellos) y se protegen unos a otros incondicionalmente.


La sensibilidad nos une con quienes nos rodean, con quienes amamos y nos ayudan a permanecer en un estado de conexión con nuestros compañeros de vida. Abraza, comunica, siente a los tuyos. La sensación de separación es una de las principales razones por las que no nos sentimos completamente en paz por dentro. Valora a los tuyos. Aprecia su presencia en tu vida. Cuídalos. Perdona. Ama como si hoy fuera la última vez que fueras a verlos. Ama y di que amas. Ama y demuestra que amas. Siéntete uno con ellos. Lo eres.

Segundo Paso Mágico: La Fortaleza

“Fuerte el gigante, fuerte sus pasos, pisa la tierra alertando. Fuerte presencia, siempre avanzando”

Son masivos; los mamíferos terrestres más grandes del planeta y para mantenerse fuertes recorren grandes distancias en busca de vegetación y agua. Viven en el camino. Avanzar es una necesidad de supervivencia.

Así mismo, ten toda la fortaleza para dejar todo lo que tengas que dejar atrás. Continúa siempre tu camino y ve al horizonte. No te acomodes en las costumbres y lo conocido, confía en la fortaleza que tal vez aún no conoces y permítele impulsar tus pasos. Sé fuerte para aceptar los cambios y tu propia evolución, y sobre todo, sé lo suficientemente fuerte para hacerte responsable por ti, por lo que sientes, haces, dices y por ser quien eres. Hay una gran libertad en saberte creador de tu experiencia y con ella, hay también una gran responsabilidad.

Tercer Paso Mágico: La Paciencia

“Lento y pausado, noble y sin prisa. Fluye calmado, siente suave la brisa”.

Son veintidós meses de gestación para que se termine de formar el bebé elefante. El período más largo de todos los mamíferos en la tierra. La paciencia reina abundante en la naturaleza y los elefantes lo reflejan así.

Solo los humanos tropiezan en apuros; solo los humanos anticipan todo lo que aún no llega. Solo los humanos desesperan en la ansiedad y la frustración. La paciencia es una virtud natural de nuestro Ser pero la mente no lo entiende. La mente razona en términos de tiempo y nos aleja de lo real, de lo presente, del aquí y del ahora. Fluye con la paciencia de la naturaleza. Observa como todo sucede en ella sin esfuerzo, sin forzarlo, sin premura. Todo sucede en el momento en que lo necesita y todo llegará en el momento más preciso. Relájate y respira. Suelta toda ansiedad. Aprende a confiar en lo natural y en ese fluir comprobarás que el Universo trabaja con eficiencia. Es cuestión de confianza.

Cuarto Paso Mágico: La Inteligencia

“El gigante mira sin ver, habla en silencio, sabe de rostros, guarda recuerdos”.

Con el cerebro más grande de todo el reino animal, el elefante es inteligente y astuto. Se dice que pueden reconocerse a sí mismos en el reflejo del agua y es famosa su capacidad de memorizar individuos e incluso recordar a quienes los tratan bien, o mal. Demuestran así estos paquidermos que la inteligencia va mucho mas allá de tener conocimientos o ser capaz de hacer juicios racionales.


La inteligencia nos fue dada para ver más allá de lo visible, escuchar más allá de las palabras y comprender más allá del razonamiento limitado de la mente. Somos seres multidimensionales. Es inconsciente vivir en conceptos radicales o de “blanco y negro”. Hay una verdad en cada uno de nosotros y hay verdad también en el otro su verdad. Necesitamos reconocernos en las aguas de la compasión y así podremos reconocer al otro y recordarlo. Recordar que todos somos necesarios y todos estamos ayudándonos como almas en esta experiencia humana. Vinimos a recordarnos y a reconocernos. Vivir desde esa perspectiva abre las puertas a la Inteligencia Divina que funciona más allá de lo racional y la mente. La inteligencia que es ilimitada, infinita y Universal. Y está en ti.

Quinto Paso Mágico: La Espiritualidad

“Sagrado marfil, blanca tu pureza, tesoro de Luz, fuente de Grandeza.”

Los elefantes han sido considerados como sagrados en muchas culturas ancestrales y sus colmillos son característica particular de su fascinante magnificencia. Estas joyas han desatado el asombro y la admiración por estos hermosos seres que parecen portarlas como un símbolo de su presencia sagrada y misteriosa. Es bien sabido que los elefantes llevan a cabo ciertos rituales de duelo a través del contacto con sus trompas en el cuerpo del que ha muerto. Tienen comportamientos altruistas y adoptan a quienes no pertenecen a la manada cuando uno de ellos se encuentra solo o huérfano. La compasión es una señal clara de la espiritualidad. Estos gestos de los animales nos recuerdan que absolutamente todos los seres cumplimos una función en la existencia.

Todos, absolutamente todos somos espirituales y cuando reconocemos ese camino, nuestras vidas toman un propósito Divino y significativo.


Evolucionar como seres espirituales es la más grande y misteriosa de las misiones. Da ese paso hacia tu espíritu y convierte ese caminar en tu propósito más elevado para el resto de tu vida. Da los pasos y camina hacia el destino más precioso: Tu propio Ser.

#espiritualidad

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